Para ello es necesario endulzar los nombres de ambos, para que a través del fuego y de la cera se fundan en uno solo.Debe contar con una vela rosada y colocar un poco de azúcar rubia sobre un papel. Escriba a lo largo de la vela, de arriba hacia abajo, el nombre del futuro enamorado y sobre éste escriba su propio nombre. Pase la vela así escrita por el azúcar rubia; hágala rodar sobre si misma para que se impregne bien.Coloque la vela en un platito y antes de encenderla invoque al Supremo Dios y pida: “Que...(nombre de la persona) repare en mí y se acerque ya”. Repita este ritual durante tres días seguidos, comenzando un martes.